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Para probar el encanto de la hospitalidad marroquí, saborear platos típicos de
la casa escuchando notas musicales y cantos hechiceros o tomar una copa
digestiva, nada más fácil.
Tánger y Tetuán
cuentan un amplio
abanico de
restaurantes, cafés y
bares modernos .
Los hoteles ofrecen
una elección muy
variada de fórmulas de
restauración, que van
de la cocina marroquí a
la internacional. Invitan
a la clientela que se deleita con diferentes delicias de la
cocina marroquí e internacional.
En diversos restaurantes tangerinos o Tetuaníes, usted puede
elegir entre las especialidades marroquíes: cuscús, estofados
(tajín), pez frito, pasteles dulces, o también ricos platos
seleccionados de los artes culinarios internacionales: francés,
español, italiano, etc. Sopa de pescado, platos a base de
mariscos, lubina asada, verduras, ensaladas; todo va
acompañado con un cóctel de zumo de frutas de la casa. Es
de señalar también que la ciudad de Tánger tiene, sobre todo,
una especialidad de los pequeños cafés populares,
bocadillerías y salones de té donde se puede saborear una
tortilla.
Alrededor del bulevar Pasteur se encuentra la inmensa
mayoría de los establecimientos que los Tangerinos
frecuentan todo el año. Cuando llega el verano, la población
se desplaza por el paseo marítimo,
donde una cuarentena de
establecimientos balnearios
aseguran un servicio de
restauración de calidad. Para
tomar un aperitivo, sus terrazas son
siempre acogedoras. Los
estandartes internacionales tales
como Pizza Hut o McDonald's,
instalados desde hace algunos años, también
atraen a una clientela moderna.
han recibido a todos los grandes artistas de
este mundo. No vacile en dar un rodeo en el
restaurante - café del Estrecho (El pintor y
escritor americano Brion Gysin acondicionó
allí su restaurante de mil y una noches en los
años 1960), en el Café de París (fundado en
1921 y antiguo feudo del Tánger Elegante;
escritores como Jean Genêt lo visitaron), y
sobre todo no falte el buen té con menta del
famoso Café Hafa , edificado desde 1921 (el
escritor Pablo Bowles fue uno de sus más
célebres acostumbrados).
Las noches tangerinas son inagotables. Para los noctámbulos
inveterados, los hoteles, restaurantes y pianos-bares ofrecen
un ambiente elegante y discreto y unas programaciones ricas
y variadas. Para tomar una cerveza o una bebida alcohólica, la
elección es muy extensa. Los más elegantes son los pianosbares
de los hoteles. Los más occidentales, el Pub, el Chico's
o el London's Pub. La inmensa mayoría de ellos sirven la cena
por la noche y acogen a pianistas o grupos de música. Vaya
usted a las discotecas de los hoteles o a los bares clubs
instalados al borde de la playa.
Usted
encontrará allí un ambiente desbordante. Con
un cóctel de músicas occidentales modernas,
la fiesta está en su apogeo. Dé un rodeo por
las discotecas de música proespañola y
latina, allí donde el ambiente tórrido es
garantizado. Para los juerguistas, el ambiente
exótico es asegurado en numerosos cabarés
de Tánger donde la decoración, el canto
oriental y andaluz y las bailarinas del vientre
le hacen vibrar al ritmo de mil y una noches.
Son una veladas que no hay que faltar.
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